Ese verde que te quiero verde me ha golpeado las neuronas durante casi medio siglo. Finalmente he llegado a la conclusión de que no es sino una boutade inducida.
Verte, que yo quiero verte.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
