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miércoles, 24 de julio de 2013

A VUELTAS CON LOS NIÑOS DE ALTAS CAPACIDADES


Al cabo de casi un año de tranquilidad, hoy he vuelto a ser insultado por algún lenguaraz. Su motivo: mi opinión acerca de que cada día parece haber mayor porcentaje de superdotados entre los niños; un porcentaje que algunos evalúan ser de más del 20%. Para evitarles el bochorno que los insultadores deberían sentir quiero exponer lo que opino al respecto con la mayor brevedad posible para soslayar posibles malas interpretaciones por parte de los interesados.

1º. Que si uno de cada cinco niños es superdotado habrá que considerarlos ya dentro de la norma o elevar el índice intelectual que marque la superdotación que siempre habrá de considerarse excepcional por más que la especie evolucione e incremente su dotación intelectual.

2º. Que como los recursos económicos siempre son escasos, habrá que priorizar los esfuerzos educativos con objeto de proporcionar a todos similares niveles de capacitación  al finalizar su vida como discentes.

3º. Que hay en este campo, como en todos, timadores al acecho de explotar la ingenuidad de víctimas potenciales. En este sentido iban los escritos por los que he sido insultado: avisar a los padres en general que tengan cuidado con que, a través del halago en relación con la sobredotación  de sus retoños, no vayan a resultar estafados, timados de algún modo. En una deliciosa fábula se cuenta que un zorro deseaba el queso que un cuervo, encaramado en un árbol,  tenía en el pico. Para con seguirlo se deshizo en adulaciones y halagos, sobretodo aludiendo a lo bonita y melodiosa que era la voz del ave. Envanecido el cuervo se dispuso a cantar para que el mundo entero lo admirara. Abrió su pico y cayó el queso que se comió el zorro.

Nada de lo anterior creo que pueda considerarse lesivo para los presuntos sobredotados ni para sus familiares. Sólo el presunto timador podría considerarse atacado de alguna manera.

viernes, 15 de junio de 2012

ENOJO DE SUPERDOTADOS

He recibido algunos comentarios de gente airada por lo que publiqué acerca de que me parecía ya excesiva la proliferación de niños con altas capacidades. Por lo que dicen no debería haber expresado mi opinión y me aconsejan callar. La mayoría me tachan de desinformado y casi todos pretenden descalificar mi opinión por la obvia razón de que yo no soy un superdotado sino estulto como alguno me llama. Eso me debería haber llevado a considerar que mis atacantes si lo eran. Sin embargo resistí a la tentación de pensar que pudieran serlo personas capaces de enojarse hasta ese punto por leer una opinión que no les gusta. De eso al nazismo feroz media medio paso.
No creo haber dado motivo alguno para causar ese enojo. Si alguien en la red cuelga un comunicado manteniendo que dos más dos son tres, no creo que nadie reaccionara como mis irritados comentaristas. La gente normal lo consideraría una sandez y pasarían a otro tema, nadie gritaría pidiendo que fuera fusilado al amanecer. A lo mejor resulta que lo que dije se acercaba demasiado a una realidad que no conviene desvelar.

miércoles, 13 de junio de 2012

DEMASIADOS NIÑOS CON ALTAS CAPACIDADES

Parece que en los últimos treinta años se ha descubierto una nueva forma de remover el río para mayor ganancia de los pescadores avisados. Me refiero al filón de los “niños con altas capacidades”. El procedimiento es fácil. Basta con halagar la ya predispuesta y fácil opinión de los padres diciéndole que su niño tiene capacidades fuera de lo común, que su mayor o menor rendimiento escolar se debe a su mejor dotación genética intelectual o emocional. La genética se la han dado los padres, ergo los padres a su vez se contentan con saber que ellos, a su vez, fueron sobredotados sólo que no tuvieron los medios para alumbrar su genialidad; cosa que, a poco que puedan, no sucederá con sus hijos portentosos. Entonces se confía la criatura a una docencia personalizada y, como no podía ser de otra manera, el niño progresa más de lo que progresaba antes.