Creo que Paul Krugman me va a fusilar por fusilarle yo a él tantas opiniones, pero, la verdad, es que es toda una lección leerlo y ver como en "todas partes cuecen habas" y como los ricos de aquí son tan desvergonzados como los ricos de allá. Mucho se habló de los peligros de la internacional socialista; sin embargo, el verdadero peligro está en la internacional financiera. Acabarán, si no lo remediamos de alguna manera, por atarnos al cuello una piedra de molino y arrojarnos al mar, que es el morir